La Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos solicitó al gobierno nacional sostener su valor. Esto surge al cumplirse tres meses de la entrada en vigencia de su precio sostén.
De mantenerse estos precios, durante los próximos 10 días permitiría suspender la erogación que demanda al Estado el sostenimiento del "barril criollo".
El gobernador neuquino Omar Gutiérrez dejó en su cuenta de twitter algunos mensajes de apoyo a la medida (precio sostén de 45 dólares) publicada hoy en el boletín oficial.
Al comienzo de esta semana se conoció un proyecto propio del bloque oficialista que se suma al pedido del ejecutivo provincial y a otros legisladores nacionales.
Enviaron una carta al secretario de Energía, Sergio Lanziani, quien podría tener una respuesta la semana que viene, todo en un contexto difícil y de emergencia sanitaria por el coronavirus.
“Es fundamental sostener la actividad, es fundamental mantener la actividad”, dijo y agregó que “todo indica que se podría ir hacia ese esquema”, buscando limitar subas de combustibles.
Hoy por la tarde se realizará un encuentro entre autoridades de las provincias productoras de hidrocarburos y la cartera energética nacional. Además hay gestiones con empresas y gremios.
Se trata de la Planta II del Proyecto Sal de Oro. Estuvieron presentes los gobernadores de Salta, Gustavo Sáenz, y de Catamarca, Raúl Jalil, la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
La propuesta prevé perforar más de 600 pozos, construir cuatro plantas de procesamiento y alcanzar una producción de 100.000 barriles de petróleo por día.
“No competimos con la provincia hermana, sino que vamos a competir contra los que venden en el mundo lo mismo que nosotros”, aseguró el gobernador. La exposición reúne a empresas, especialistas y referentes de la industria vinculados a Vaca Muerta.
Las empresas acercaron al gobernador Rolando Figueroa once iniciativas productivas y otras once destinadas a reutilizar agua de producción en las operaciones hidrocarburíferas. Los proyectos contemplan más de 200 hectáreas bajo riego y distintas tecnologías para sustituir agua dulce en las fracturas.